viernes 18 de noviembre de 2011

Incógnita sentimental



Sí pero no. Que me buscas pero yo no te busco, que lo quiero a él y a ti no, pero también a ti y a él tampoco. Esa es la incógnita que encierra una historia que no tiene final pero quizá ni un comienzo. Él dice que la quiere, pero ella también lo dice, solo que no lo hace. Se convierte en un trabalengua sentimental sin inicio ni final.

Ella tiene pareja pero él no, pero le da señas de quererlo pese a que no debe. El otro lejos, pero sus sentimientos cercanos que no ayudan al corazón de ella. La chica cree que quiere a los dos pero la verdad no quiere a ninguno, parece que el ego la tiene loca.

Salidas nocturnas que tienen como luces la confusión de no saber que tiene en la mente la chica del cerrado caminar pero abierto pensamiento si de calentamiento se trata. Si el signo de interrogación fuera una insignia, qué bien la quedaría.

Solo ella sabe lo que siente, solo su corazón lo sabe, pero quizá no su mente ¿existen dos amores?, difícil de creerlo, el estereotipo dice que sí pero cómo será en la práctica ¿Será el inicio de la infidelidad o el fin de la cadena de deseos indebidos?

martes 16 de agosto de 2011

Las aulas del amor




No siempre uno más uno es dos, a veces se queda en blanco como lo fue el primer amor del colegio. épocas tristes de ese “sí” que nunca llegó pero del “no” que se hizo esperar en un relato escolar de 1996.

Escribe Roger Gonzales Araki
Imágenes Internet

Fue desde el primer grado que me sentí raro en medio de tantos niños desconocidos, uno lloraba, el otro reía y le pegaba al más sano pero al final era igual porque odié esa época. Siempre recuerdo a los estúpidos de grados mayores que por ser eso, “mayores” son los llamados a humillar a los demás, pero lo que no saben es que eran tremendos estúpidos porque perdían su tiempo en niños que con las justas sabían hablar.

La verdad que desde chico vi al colegio como una cárcel. Entrar a las 8 de la mañana, y estar encerrado en un salón de clases- salir salvo para ir al baño o al recreo-, pues era obligado asistir a todas porque lamentablemente no había eso de “asistencia libre” como la universidad. Pero claro que uno podía “tirarse la pera”, pero increíblemente nunca lo pude hacer.

Era horrible saber que tenía que ir a comprar el odiado uniforme, ese pantalón plomo con camisa blanca que me hacía sentir un chico bueno, pero me sentía realmente asfixiado, sin oportunidades de protestar para sacármelo, qué triste. O recordar cuando llegaba en las mañanas- para colmo tarde- y escuchaba la música de la formación de los lunes, esa de los militares y con la voz estentórea del regente llamando a todos al patio sólo para escuchar su sermón del director y cantar el himno nacional, que dicho sea de paso sólo se debía entonar en ceremonias importantes y no en una inútil formación.

Pero lo peor eran las clases de educación física, qué aburridas. En los meses de verano debíamos entrar a la piscina, pero lo gracioso era que nos enseñaba el curso alguien obeso que al parecer no tenía mayor experiencia en salvataje. O cómo olvidar al profesor que cuando nos tocaba fútbol, nos hacía calentar durante una hora, para que sólo juguemos 10 míseros minutos, “cinco el primer tiempo, y cinco el segundo”, decía el gracioso.

Pero ya cuando entramos a la adolescencia, nos pica el bicho del relajo y de lo que se conoce como “amiguitis”, que no es más que una necesidad de todo adolescente para estar con sus mejores amigos y olvidarse de los problemas domésticos- que los tuve- ya sea jugando partido o conociendo “flacas”, que a partir de los 12 o 13 años te das cuenta que la vida gira en torno a ellas, que al recibir un solo saludo tienes la oportunidad de seguir ahí, conversándoles y quedar como lo máximo porque estás con la chica más bonita del salón, con la “gatita” como se dice.

Es por eso que siempre recuerdo ese año como el ejemplo de la adolescencia. Fue en 1996, año en que entré a la secundaria. Me sentía en otro planeta, parecía universidad, estaba acostumbrado a que los profesores estén al tanto de mis cosas, pero no fue así, era todo lo contrario. Pero quizás es el año que nunca olvido porque ahí me sentí bien realmente. Estar con mis amigos de toda la vida, el comienzo de la vida nocturna, el primer “enamoramiento”, si se podría usar esa palabra para un mocoso de trece años.


Considero que fue mi primer gran sufrimiento. Era una chica muy guapa, no lo voy a negar pero lo que no me gustaba era que tenía un talante de presumida, lo cual no sé si es porque era una de las primeras alumnas de la clase, es decir, todo un ejemplo de estudiante. A mí la verdad al comienzo no me atraía. A gran parte de mis compañeros y amigos les gustaba mucho, para estar recién en primero de secundaria parecía el símbolo sexual del salón y porqué no, de la promoción.

Pero ya en esos días del verano me encantó verla bronceada. Era de piel blanca, de contextura delgada que resaltada por su fino mirar que se dejaba alumbrar por el sol de las mañanas que hacían un juego perfecto con el collet albo que allanaba el viento que revoloteaba a sus cabellos.

Yo ya empezaba a saludarla, a hablarle de ella a mis amigos sobre los clásicos comentarios “está bien”, o “mira, ahí está”. Comentarios que eran respondidos satisfactoriamente por ellos. Pero ya eran reiteradas veces que un amigo muy querido me decía: “Oe, te estás templando”, y otra amiga que hoy está en Japón “pucha cómo te gusta ¿no?”, jodas que no quería aceptar pero ya no pude negar. Ya me gustaba.

Pasaban los días y no atinaba a nada, sólo a saludarla cándidamente o preguntándole estupideces como ¿qué tarea hay mañana?... ¿clásicas no?. En todo momento pensaba en ella, me sentaba a la mesa de mi comedor y meditaba ¿qué estará comiendo? Y además era gracioso porque me la imaginaba a mi costado mirándome.

Era tan perfecta que hasta practicaba atletismo, no era de los que iba a verla ¡no pues!. Pero en una oportunidad la observé en una carrera vestida de atleta- lógicamente- y la verdad me impresionó, pues para ser de esa edad lucía unas mayas provocativas.

Pero todo ya se hizo más pesado cuando le pedí su fono, el que me dio sin problemas. Los días transcurrían pero mi amor quedaba intacto, quería olvidarla para seguir con mis estudios pero no podía. Las entregas de libretas eran un calvario, las matemáticas eran lo peor. No recordaba los números, sólo me acordaba la fecha de su cumpleaños, su edad y su teléfono.

Hasta que luego de pasados varios días que me sentaba frente al teléfono y pensaba en llamarla para pedirle información de alguna tarea, claro está y lógico no les voy a engañar, también para conversarle. Habían momentos en los que quería demostrarle lo mucho que me gustaba, pero sus respuestas también nerviosas me lo impedían. Me sentía tan cobarde al sentirla al otro lado del teléfono y no decirle todo eso que sólo me despedía de ella.

Y transcurría el tiempo, se pasaban los meses y los cursos se me hacían más complicados. Pero ya quería terminar con todo ese idilio, yo sabía que ella estaba enterada de lo que sentía por ella, percibía que estaba pendiente de lo que yo hacía. Fueron días complicados, llegaba en las noches a echarme en mi cama para llorar ante tantos problemas. Mi familia, los malos resultados en el colegio y para colmo, un desamor.

Recibí clases de cómo declararse a una chica de uno de mis mejores amigos- a él lo habían rechazado muchas veces- a las que atendía seriamente. Parece gracioso, pero eso de practicar frente al espejo lo hice muchas veces antes de bañarme y de escuchar las baladas pegajosas de las noches en radio Sabor Mix.

Y hasta que llegó el gran día. Me moría de miedo, era complicado declararte a una chica por primera vez y sobre todo a alguien tan solicitada como ella. Recuerdo que la bella estaba rodeada de sus amigas que la verdad no eran de mi total agrado, parecía que no iba a lograr mi cometido pero ¡sí!, fue justo en unos segundos que la dejaron sola y fui hacia ella y le dije: “Hola, mmmm me gustas mucho y te quería preguntar ¿quieres estar conmigo?”. Esperé su respuesta, es más creo que hasta hoy la espero porque no me dijo nada. Sonrío y justo llegó la manada de amigas y tuvo que irse. Asumo que fue un “no”.

Ese día me sentí derrotado y avergonzado, regresé a mi casa cabizbajo y taciturno. No quise comer ni hablar con nadie, sólo salir por ahí con mis amigos a contarles lo que había pasado porque una mujer me había rechazado.

Y así pasé los meses finales, ya sin ganas de pensar en los cursos mas que sólo en ella y en “lo que pudo ser”. Ya se acercaba el fin del año escolar, cuando todos nos preocupábamos por si íbamos a pasar o no. Los “tiempos extras”, como se dice.

Lamentablemente, me dediqué más al curso del amor que en las matemáticas, RM, laboral y computación y pasó lo que tenía que pasar: repetí. Fue lo peor que me pudo pasar en esa época, se me iban mis amigos, “ella”. Todos los recuerdos se terminaban por un año de diferencia. No pude ver con su toga al chiquillo cargoso que hoy está en proceso de ser un ingeniero, ni a la chica rechazada por sus amigas que ahora es una abogada, a nadie, pues cuando yo estaba en quinto de secundaria todos ya se habían ido.

¿Ella?, ah claro sólo trataba de observar su sonrisa en los murales de ex alumnos que eran el orgullo del colegio. Ahora en este 2005 ya termina la carrera de Ingeniería Agroindustrial en San Ignacio resaltando siempre por su responsabilidad y belleza ante todo. Adelante gatita...

sábado 18 de diciembre de 2010

La gente también es pasión...

“Qué pecho fríos son los dirigentes de Cristal. El lunes fue su Aniversario y ni una torta. Pero claro, si todos son de la U o de Alianza qué se puede esperar. Todo lo contrario a su hinchada, que siempre está ahí, que siempre mete”, así arremetió el querido por muchos y odiado por otros, Erick Osores en su segmento de Canal N el martes pasado.

¡Y nada más cierto! Es digno de orgullo que los únicos interesados en rendirle un homenaje en la víspera de nuestro 55 Aniversario sea la Gvardia Xtrema. Dicho sea de paso fue a quienes se lo merecen como ‘Chito’ la Torre, ‘Condor’ Mellán, ‘El Artista’ Antón y el ‘Flaco’ Quezada.

Y recordando lo que dijo Osores sobre la frialdad de nuestros dirigentes y parte de nuestro club. Hace dos años fue a dictar una pequeña charla a mi centro de trabajo el entrenador de menores, Walter Fiori, quien manifestó que uno de los problemas de las divisiones menores de Cristal era que no se identifican con su camiseta, lo cual es preocupante.

Pero una forma de que luchen o quieran a su club, no era transformándolos en hinchas ni que besen su camiseta, sino que valoren lo que les da Cristal, haciendo trabajos sencillos como sacar copias, o ayudar a las secretarías en tareas simples. “Para que luchen por su gente”, nos dijo.

Y así fue, creo que cada uno de nosotros, quienes amamos al Sporting, muy aparte de valorar la gran historia celeste, creo que en cada bandera, en cada aliento recordamos al grupo conformado por la gente de la GX o incluso de otras barras.

En cada gol siempre se vendrá a la mente de cada uno los abrazos que nos damos por cada alegría o cada tristeza de una tarde de desazón. O cómo no tener en cuenta cada fin de semana en la cueva o donde sea. Solo pensando en la celeste, aunque les cueste a los directivos ‘pecho fríos’, nada ni nadie nos podrá alejar de esta pasión ¡Fverza campeón!

viernes 1 de octubre de 2010

En el club de los ciegos



“Antes Julinho se bailaba a todas las defensas”, escuché decirle a un hincha en la tribuna norte que aparentaba unos 22 años de edad. Pese a su juventud, creo que tuvo razón.

Hoy nos olvidamos de aquellas Libertadores que jugábamos ante los grandes de Sudamérica y salíamos airosos o pugnábamos por algo digno. Ahora solo lo hacemos contra equipos mediocres y por una Sudamericana que lamentablemente, ni a esa llegaremos.

Fue decepcionante perder luego de estar ganando el partido ¿cuántas veces nos han volteado el partido en los últimos años? Estoy seguro que más de 10 veces. Pensé que el ‘Chino’ Rivera podía ser la solución a todo pero nada más falso.

Muchos lo culpan a Rivera, pero creo que tiene parte de responsabilidad pero no del todo. El club anda realmente en crisis, no económica sino organizacional. A la Corporación le importa poco o nada las riendas del Sporting, por eso es que no tuvieron “mejor solución” que contratar como gerente a Juan Carlos Oblitas.

Si algo queda claro es que las cosas en el club van de mal en peor. La plantilla es muy pobre comparada con otros años y otros clubes. Jugadores como el paraguayo Martínez, Bonilla que para mí no es ninguna solución, conmueve su pundonor, eso sí es cierto. Necullman se vio opacado por el empeñoso Andy ‘Oso’ Pando.

NO HAY PEOR CIEGO…
Creo que Oblitas cumplió su ciclo en Cristal, nadie puede negar que nos dio títulos y nos salvó de la baja pero hoy, ya no aporta como debe ser un gerente. Recordemos que el ex vicepresidente, José Osterling manifestó "Juan Carlos es una persona que le ha dado mucho al club, pero hoy ya no marca la diferencia de la gestión de su trabajo que perfectamente lo puede hacer Gustavo Zevallos en la gerencia deportiva".

Y les hago una pregunta: ¿Qué sabe Oblitas de Gerencia?, pues si algo sabe, no lo pone en práctica. Lamentablemente sigue pareciendo el dueño del equipo. Si él interfirió en la contratación de alguno de los extranjeros, entonces es culpable de este nuevo fracaso.

MANEJO CIEGO, SORDO Y MUDO
En conclusión, como hincha que acudo frecuentemente al nuestro templo y a otros “estadios”, me parece vergonzoso el manejo de la institución. Es lamentable ver a referentes como Jorge Soto, quien nos dio tantos lauros, no se encuentre en el club trabajando. Y no me digan que se fue a alianza, si lo hizo fue por su hermano y porque fue despedido por “veterano” de Cristal. Ni qué decir de Bonet, cuántos goles nos diste, hermano. Y si le gusta jugar cartas, a ti qué te importa, Alfonso Grados.

Ahora los hinchas que amamos al club, nos sentimos ni voz ni voto ¿quién nos escucha? ¿quién nos mira? ¿quién nos habla y nos promete soluciones? ¿Realmente no crees que el manejo en el club es CIEGO, SORDO Y MUDO?

viernes 3 de septiembre de 2010

Para la ñaña con cariño...



Fue por una casualidad que la conocí. Justo escuché de su cumpleaños por intermedio de unos amigos. ¿Vas a ir? Me dijeron. – “Para qué”, respondí. Fue unos días después que me agregó a mi Facebook y no dudé en aceptarla, pues hace tiempo le vi con unos amigos luego que fueron a una fiesta un 31 de octubre.

Y así fue, luego de unos días la fui considerando mi mejor amiga, se convirtió en una suerte de Ángel de la guarda para mí. Me hacía renegar, reír, olvidarme de las dificultades de la vida con su risa estruendosa que hace voltear la mirada de los parroquinos amantes del café.

Sus cabellos rojizos, su vestir rebelde pero con fondo fashion- como ella le llama- me alegran la tarde en la que salgo con malestar y frustración, ella se convierte en la solución con su alegría de niña que aspira a princesa pero con alma de súbdita porque solo le hace caso a lo que dice su corazón.

Quién diría, nos conocemos más de medio año pero la quiero como si la conociera desde el Nido. Tiene alma de mamá que mima a sus hijos, ¿me ve como un hijo?, no lo sé pero su instinto maternal es lo que le hace quererla no solo por mí sino también sus amigas que la acompañan con sus pasos perdidos que quieren encontrar consuelo en cada noche de café fino y ricos potajes.

¡Eeeeespectacular! Dice ser y vaya que lo creo, no solo se convirtió en mi amiga, sino en mi confidente de cuando me hace falta desfogar mis frustraciones. No todo en mi vida es licor, también es desilusión en muchos casos pero no lo transmito. Como bien dice la canción “tengo la vida de un triste payaso que ríe por fuera y llora por dentro”.

Y así es ella, detrás de sus grandes abrigos, su inmenso encendedor, y cajetillas de cigarrillos que se convierten interminables. Engreimiento, agresividad puede haber en su alma, pero el cariño y amistad por ella se vuelve mi ama.

viernes 30 de julio de 2010

A la hinchada que nunca abandona



Cada vez más cerca al túnel, la emoción sale a flote en nuestros rostros y los gritos se escuchan más fuerte. El cemento se retuerce de dolor por el saltar de la gente y las bengalas dicen presente al divisar la celeste enfundada.
¡Salió Cristal, señores! Los extintores botan su alegría mediante el humo celeste que crea una nube que nos hace pensar que estamos en el paraíso. ¡Sí, el paraíso celeste! Pocas veces desde niño he visto algo así. Y pensar que sólo me sentaba en las viejas bancas naranjas del Estadio Nacional a comer mi canchita dulce con mi viejo, hincha de otro equipo que no quiero mencionar por falta de agua.
Hoy ya no necesito sentarme, ni lo hago en el Estadio Nacional sino en el amado San Martín respirando la brisa del valle que besar el borde de nuestro templo, de ese que dicen no es nuestro pero que ya forma parte de nuestro corazón cada tarde que lloramos de alegría por cada gol del ‘Chorri’ o Lobatón.
Cómo no quererte si con tus triunfos me alegras la vida, de pensar que no hay amores pero están tus goles. Gracias por hacerme olvidar todas las penas por orgullo y sentimiento de ser celeste a cada hora. Ahora te sigo más de cerca, oliendo el verde y teniendo a la reja como intermediario y con el sentimiento que crece a diario.
Ahora cada fin de semana es alegría por la expectativa de saber si te puedo ver o no, el trabajo es tirano y no le interesan los sentimientos. Ya sea con unas chelas en una cueva, o en un bar con los amigos que se convierten en casi correligionarios te seguimos con el corazón, ese músculo que así como da fuerza, nos puede tumbar con una derrota tuya.
Hace unas semanas estábamos de malas y te seguí hasta donde pude, ahora que estamos arriba, te sigo incluso con más ganas y con más fervor como sigo a quienes quiero y amo. Al ver el color celeste en el cielo me acuerdo cuántos campeonatos logrados, cuántos triunfos ante los rivales que odiamos, ya sea a los de blanco desteñido y azul y blanco de mediocridad, siempre estaré contigo ¡Fuerza Cristal!

viernes 23 de abril de 2010

Lo que hubiese sido...

Luego de esta ruptura me he dado cuenta de que mi vida amorosa es como un castillo de naipes, se puede terminar en cualquier momento. Dicen que no es bueno dar todo, que no entreguemos el corazón porque él es de uno mismo. Soy terco y a veces no lo creo… ahora no lo sé. Esto le escribí a ella justo el día 14, cuando- si estuviéramos de enamorados- se cumpliría un mes. Hoy solo son recuerdos…

Hoy 14 se cumpliría 1 mes....
No sé si lo recuerdes, al menos yo lo recuerdo como si fuese ayer. Un domingo en un coliseo lleno de karatecas que pugnaban por una medalla y un recuerdo por sus victorias y campeonatos, yo te atisbé con tus hermosos cabellos y una sonrisa llena de ilusión y alegría porque el sobrino entraría en acción.

Fue en ese momento, cuando conocí a tu familia, ellos quienes están detrás de la crianza de la chica que he llegado a adorar a cada instante, en cada momento sabía que te podía conquistar quizá por mi sencillez, madurez y seriedad. Para mí era difícil dar el primer paso de declarar el amor que yo tenía hacia a ti, nunca me arriesgué tanto como contigo.

Pero fue hace 1 mes que me dijiste ¡sí! en tu cama, en ella que se convirtió en nuestro nido de amor y un testigo furtivo de nuestros encuentros amorosos que hasta ahora extraño. Pero hace unos días todo se acabó, sin pensarlo, sin imaginarlo. Un problema que se nos fue de las manos, nos faltó manejo y en mi caso cordura. No supe cómo reaccionar, un domingo sin saber de ti, de tu sonrisa, de si me seguías queriendo, mis horas de sueño te las llevaste con tu frialdad que me castigó y me deja sin vida hasta escuchar tu perdón.

Si hace una semana le decía al amor "que no es grato en mi vida", hoy le doy la bienvenida porque al ver tu sonrisa el domingo ninguna alegría está perdida. Ahora le dije que venga, que entre en mi corazón como lo hizo al ver tu "Ternura agresiva", lo escribí al conocerte y no me equivoqué. Eres tan tierna que cuando eres indiferente, ella es muy agresiva. SI no veo tu sonrisa nada vale para mí.

Hoy te pido perdón, si pensé que podía estar alejado del amor, ahora quiero que esté cerca a mí. Me haces falta en todo momento, la calle ya no me envidia por estar con una belleza al lado, las pistas no sienten mis pasos como los sentía contigo. Solo reflexiona, que un problema de una noche feliz no mate todo el amor que sentí y siento por ti. No creo que tu amor por mí se haya ido, que no me mire con desdén.

Hoy es un mes, del amor que fue todo para mí. Con tu sonrisa me alegraste los días y noches y pensar que no confié en el amor y al cupido traté de borrarlo de mi pensamiento de corazón. Y tú, ya me borraste del tuyo? espero que no porque quiero que vuelvas a mis brazos como antes....